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Un grito de independencia más y acá seguimos con una patria boba

Si algo le falta a Latinoamérica para mostrarse atractiva ante los diferentes mercados internacionales es unión, la respuesta a una ¾ parte de un continente sumido en el subdesarrollo, es su ideal de buscar el bien individualmente y no en sociedad; y eso le pasa a Colombia, es claro que regionalmente, cada quien defiende sus principios y raíces, pero cuando vamos a defender a nuestro país, parecemos simples criollos con ganas de poder protagonizando aún aquella letarda época de la “libertad” que desde la desunión solo logro una reconquista fácil y rápida. 

Acá celebramos los 20 de julios, sin mucha claridad al respecto, la inmensa mayoría no entiende que esta fecha simplemente fue un preludio de una patria estupefacta, puesto que los tales gritos de independencia que se dieron en esa fecha fueron gritos de criollos privilegiados que simplemente querían ocupar el poder de los españoles para su propio beneficio, y peor aún, que todavía juraban lealtad a un rey español. 

Incluso Fernando Gonzáles, en su libro Mi Simón Bolívarde 1930, desvela un interesante dato que ayuda a letrar hoy en día a los lectores quienes, confundidos, tienen una profunda confusión entre lo aprendido en la escuela y lo que relata este detective de la filosofía, de la teología y de la virtud como se definía a el mismo en el libro Mi compadre. 

“Efectivamente, nuestra verdadera independencia y nacimiento de nuestra república se dio el 17 de diciembre de 1819, pero esta fecha es ignorada por la mayoría de los colombianos, y sospecho que este olvido no es casual ni gratuito”

Puesto que aquel 20 de julio solo fue el inicio de una ¿Cómo llamarla?, no se, creo que patria bobaha sido la mejor definición que le han podido poner los historiadores y es que los criollos no tenían la visión para la creación de una nación, sino que simplemente aspiraban, por vanidad, a tener el mismo poder del español, sobre los negros, indios y mulatos.

¿Cómo un pueblo se iba a emancipar, si nunca había vivido en libertad?, antes de criticarme por esta pregunta, pensemos que, aunque ya había libertad de los pueblos indígenas antes de la llegada de los españoles, la estructuración europea de sociedad se arraigo y era casi imposible quitar dicho ideal del ciudadano a pies. Fernando Gonzales, una vez mas nos explica esta situación. 


“Téngase presente que la emancipación suramericana no fue decretada por los pueblos, los cuales no tenían aún existencia, pues estaban en la esclavitud de la ignorancia. Fue obra de aristocracias criollas, en las que había influido la revolución francesa, a través de lecturas ocultas. Por eso la facilidad con que los pacificadores ahogaron los primeros movimientos, valiéndose precisamente de los mismos pueblos. [...] En la Nueva Granada todos eran hijos de seminario y rábulas. El cura y el rábula son primos hermanos. Es evidente que los conventos y las leyes florecen en las tierras altas y frías de los Andes. La región poblada de la Nueva Granada era el lomo andino: ciudades aisladas y frías; frailejón, lana, hábitos talares, clérigos de visita en la casa, vírgenes coloradotas y arropadas, señorones de mucho ropaje y leyes, escasa luz, iglesias sombrías, confesionarios en rincones. (…) Había mucho viejo bondadoso, jurisperito y pendejo en Santafé y en Popayán, que eran las ciudades universitarias. Viejitos embobados de tanto estudiar en libros, acerca de jurisdicciones, competencias, derechos, deslindes y deberes. [...] Apenas fundaron en España Junta Suprema para defender los derechos de Fernando VII contra Napoleón, a los viejos jurisconsultos de Santafé se les alborotó la jurisdicción y cada uno quiso formar una Junta Suprema. Las disputas entre ellos, entre aldeas, regiones, acerca de jurisdicción, hasta que llegó Morillo y los mató, es lo que se llama grito de independencia, años heroicos y patria boba”
La tal independencia es una simple idea de Bolívar, en sus ánimos de hacer historia, de resaltar como el Dios que representa en algunas regiones de Latinoamérica; lo cual ha logrado, y que al respecto dice Fernando González:
“Como Bolívar es el único que dio grandeza épica a la emancipación, vivificando las montoneras del continente americano, ha resultado preciso robarle, aminorarle, para que sean posibles los héroes nacionales. ¿Cómo hacer grande a Santander si no disminuyen a Bolívar? ¡Robémosle, pues, la campaña de Boyacá!... ¿Cómo engrandecer a Páez, al llanero valentón? ¿Cómo gestar a San Martín, sino a expensas del Libertador?”.
Para terminar, es necesario hacer memoria, unirnos como pueblo colombiano y así llegar lejos, tal como se hablo en la pasada columna, lo importante no es ser el vivo, lo importante es trabajar de la mano para poder lograr grandes cosas. 



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