“Ahora que ya estábamos seguros de que el dinero no da la felicidad, descubrimos que la macroeconomía sí” David Trueba, Learning to lose, 2011 Nos tenemos que levantar de la silla, dar un fuerte aplauso y reconocer que la economía colombiana, aunque está cada vez peor, no termino tan mal como se esperaba. A finales de la presidencia de Andrés Pastrana, las decisiones macroeconómicas se encaminaron a lo que para entonces el mundo más estaba necesitando, el petróleo; por lo que la inversión en esta área económica no renovable se hizo a grandes escalas, pues era paupérrima la infraestructura y se coagulo un inmenso desarrollo en la explotación del crudo. Aunque las presidencias liberales de Barco, Gaviria y Samper pasaron desapercibidas por la economía colombiana, pues a pesar de la fracasada apertura económica del 91, no hubo un desarrollo realmente importante; es menester resaltar que su inversión a la agricultura se hizo sostenible, pues el país aún es...
Una mirada del contexto actual desde el análisis jurídico fundamentalista.