Nuestra constitución, favorece a muchos en vez de pocos; por esta razón es llamada democracia; nuestros hombres públicos tiene que, además de la política atender sus propios asunto; y los ciudadanos corrientes, aunque ocupados con el trafago del trabajo, son todavía jueces justos de los asuntos públicos; porque, a diferencia de otras naciones, aquel que no toma parte en estos deberes, no es falto de ambición sino inútil y en lugar de considerar la discusión como una piedra en el camino de la acción, la considera como un preliminar indispensable para cualquier acción. Pericles, Epitafio di Pericle per i caduti del primo anno di guerra (II, 34-47) Una vez se nombró a Carrasquilla como ministro de hacienda, empezaron a surgir investigaciones arraigadas al desprestigio de su impoluta trayectoria; Daniel Coronell, admirable columnista de la revista Semana, saco a la luz una columna que denomino “Murga pa’quí, murga pa’llá “ que mostro el actuar desde la...
Una mirada del contexto actual desde el análisis jurídico fundamentalista.